Brasil 2026: la encuesta que anticipó la reelección de Lula
La noche del 24 de octubre, horas antes de que abrieran las urnas, Rubikon Intel publicó su encuesta nacional sobre la segunda vuelta de Brasil 2026: Lula 50,9%, Flávio Bolsonaro 49,1%. Al día siguiente, el Tribunal Superior Electoral confirmó la reelección de Lula con 51,79% frente a 48,21%. Mientras los principales institutos del país daban ganador a Flávio, nuestra medición señaló al ganador correcto, con un desvío de 0,9 puntos.
1.592 respuestas válidas · Cobertura nacional · Margen de error ±2,5% · Trabajo de campo: 23 y 24 de octubre de 2026.
🇧🇷 Brasil 2026 | Empate técnico
— Rubikon Intel (@RubikonIntel) 24 de octubre de 2026
Lula: 50,9%
Flávio Bolsonaro: 49,1%
La diferencia de 1,8 puntos está dentro del margen de error teórico del estudio nacional de Rubikon Intel.
📅 24 de octubre de 2026
Base: 1.592 respuestas válidas.
#Brasil2026 #RubikonIntel
Publicación original de Rubikon Intel en X, 24 de octubre de 2026.
Lo publicamos como empate técnico, y lo era: la diferencia estaba dentro del margen de error. Pero la dirección importaba, y la teníamos bien. De las 21 encuestas nacionales de Brasil 2026 publicadas en la recta final, 18 daban ganador a Flávio y las 21 subestimaron la votación de Lula, según el recuento de Rede98.
El resultado no fue suerte. Nuestros datos muestran dónde estaba el voto que buena parte del mercado no vio.
Cómo quedamos frente al resto

Datafolha y Quaest cerraron con Flávio 51% a 49%. AtlasIntel, con casi 5.000 entrevistas y un margen declarado de un punto, marcó 50,8% a 49,2% para Flávio y quedó a 2,6 puntos del resultado. Futura, señalada por la prensa brasileña como la más cercana, quedó a 1,9 puntos (Gazeta do Povo). Rubikon Intel quedó a 0,9 puntos, y fue la única de las siete con Lula por encima del 50%.
El votante que nadie contaba era de Lula
Entre quienes votarían por Lula, 12,3% dijo que nunca iría a votar si el voto no fuera obligatorio. Entre los votantes de Flávio, solo 5,1%. Además, 19,9% del electorado de Lula en segunda vuelta no había votado en la primera, frente a 13,9% del de Flávio.
Un filtro estricto de «votante probable» recorta más a Lula que a Flávio. Es la explicación que hoy circula en Brasil: Datafolha encontraba a Flávio adelante entre los electores de alta propensión y a Lula entre los de propensión media o baja (Blog do Esmael). Ese electorado salió a votar, y definió la elección.
El momento también importó. Nuestro trabajo de campo se hizo el 23 y 24 de octubre, a horas de la votación, y alcanzó a registrar el movimiento final hacia Lula.
Una elección partida por edad
Lula ganaba en todas las franjas menores de 55 años: por 21,6 puntos entre los de 16 a 24 años y por 19,4 entre los de 35 a 44. Flávio dominaba entre los mayores: 22,5 puntos de ventaja entre los 55 y 64 años, y 41,7 entre los mayores de 65.
Los márgenes por grupo son más amplios que los del total, así que las cifras deben leerse como tendencia. Pero el patrón es nítido: la reelección de Lula se apoyó en los votantes jóvenes y de mediana edad.
Bolsa Família y el Nordeste, el muro de Lula
En los hogares que reciben Bolsa Família, la intención de voto era 64,6% para Lula y 26,5% para Flávio. En el Nordeste, 55,3% contra 32,3%. El resultado oficial lo confirmó: el Nordeste le dio a Lula un saldo de 13,7 millones de votos (Bloomberg Línea).
Flávio ganaba la agenda; Lula ganó el voto
Flávio era visto como el mejor candidato en seguridad (47,5% contra 33,6%), combate a la corrupción (42,6% contra 33,8%) y relación con Estados Unidos (48,2% contra 33,7%). Lula solo ganaba con claridad en programas sociales (47,3% contra 34,0%), y en costo de vida estaban prácticamente empatados.
Dominar los temas no alcanzó para ganar la elección. Para una parte decisiva del electorado, lo que pesó fue lo que vive directamente en su hogar.
El clima esperaba a Flávio
46,1% de los entrevistados creía que ganaría Flávio, y solo 38,9% que ganaría Lula. Sus votantes también estaban más convencidos: 92,3% de los de Flávio esperaba su victoria, frente a 82,5% de los de Lula.
La sensación de victoria no coincidía con la intención de voto. Cuando el clima y los datos se separan, hay que seguir a los datos.
Brasil 2026: medir bien es decidir a quién se cuenta
En una elección con voto obligatorio, el ciudadano que dice que no iría por gusto también decide. Descartarlo con filtros agresivos produce un electorado más viejo, más del Sur y del Sudeste, y más favorable a Flávio que el que realmente votó.
El tamaño de la muestra no reemplaza al método. La elección de Brasil no se definió en el clima ni en la agenda, sino en quién fue a votar. Entender a ese votante, y no solo su preferencia, es lo que hacemos en México, Colombia, Argentina, Perú y el mercado latino de Estados Unidos.
METODOLOGÍA
El estudio nacional de Rubikon Intel sobre la segunda vuelta presidencial de Brasil 2026 se realizó entre electores de todo el país.
Comprende 1.592 respuestas válidas, recogidas el 23 y 24 de octubre de 2026. El margen de error teórico para el total de la muestra es de ±2,5%, con un nivel de confianza del 95%. Los resultados se publicaron el 24 de octubre de 2026.
El cuestionario fue en línea y autoadministrado (CAWI), sobre paneles profesionales en línea. Los resultados se ponderaron por sexo, edad, región, tipo de municipio, escolaridad y recuerdo de voto en primera vuelta. La intención de voto se reporta sobre votos válidos.